De nuevo, este 12 de octubre las instituciones conmemoran lo que se denominó en su origen como “fiesta de la raza”. Fue durante la I Guerra Mundial que se inauguró esta celebración. Blas Infante, implacable luchador por la libertad del Pueblo Trabajador Andaluz hasta ser asesinado por el fascismo, ridiculizó esta “fiesta” denominando a sus autores intelectuales como “momias de conciencia petrificada que hicieron de España la nación cadáver” y calificándola como una “necia alabanza propia”.
El Estado español no es una nación sino un Estado plurinacional. Un Estado que se ha impuesto militarmente sobre los pueblos, fruto del expansionismo de la oligarquía castellana a los dos lados del océano Atlántico. Lo “español” no es más que un terreno de asentamiento de la reproducción de capital y legitimación simbólica de la oligarquía. De ahí el interés en imponer el castellano mientras persiguen y desprecian el andalú que habla la inmensa mayoría de nuestro pueblo.
La ideología burguesa ha intentado normalizar en los libros de historia el derecho a invadir y conquistar a sangre y fuego otros pueblos, incluyendo Andalucía. Esto nunca ha sido un derecho aunque se disfrace bajo falsos argumentos humanitarios, bajo justificaciones vanas que traslucen un eurocentrismo galopante. La conquista nunca ha sido un “aventura” sino un robo y un drama para los pueblos que la han sufrido.

La conquista de Al Ándalus fue una masacre. La conquista de América fue una masacre. Unas conquistas que no fueron para evangelizar como dice el españolismo, sino para controlar las rutas comerciales del Mediterráneo y el Atlántico y hacerse con el oro y la plata. Unas conquistas que no son exclusivas de la monarquía castellana sino que va acompañadas de las salvajes conquistas que protagonizaron los imperios británico, francés, portugués u holandés.
Desde Nación Andaluza denunciamos la “fiesta” de este Estado español, una verdadera cárcel de pueblos. Una celebración que sintoniza con el carácter criminal de la oligarquía que manda en este Estado, amantes del militarismo y del autoritarismo (sintetizados en el fascismo) y estrechamente alineados con el imperialismo estadounidense. El subimperialismo español hincha su pecho en esta fecha no solo por razones históricas sino sobre todo porque se frota las manos ante los beneficios que podría percibir de cada agresión estadounidense. Y aunque ya no sea como protagonista, como ocurrió durante la época del imperialismo castellano, ahora aspira a ser palanganero de las agresiones imperialistas de Washington.
Frente a ellos, Nación Andaluza se posiciona por la autodeterminación de Andalucía y de todos los pueblos y Estados agredidos por el imperialismo yanki. El 12 de octubre no es la fiesta de las andaluzas porque nuestra nación no es este Estado español creado sobre la base del crimen, la explotación y el robo. Nuestra nación es Andalucía y nuestro día nacional es el 4 de Diciembre, en el que no conmemoramos haber aplastado a nadie sino habernos movilizado como pueblo por nuestros derechos.
¡12 de octubre, nada que celebrar!
Secretariado Permanente de la C.N. de Nación Andaluza.
Andalucía, 11 de octubre de 2026.
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