Declaración unitaria final de la marcha al km. 4 de la carretera de Carmona en homenaje a Blas Infante

La mejor manera de conmemorar este 90º aniversario del asesinato de Blas Infante es resumir su pensamiento y su práctica política revolucionaria. Para empezar, fue un hombre que entregó su vida a la clase obrera. Lejos de aprovechar su posición social como notario, en lugar de darse una vida regalada al lado de los caciques tomó partido por el pueblo trabajador andaluz.

Su trabajo de notario, ganado con el esfuerzo de unas duras oposiciones, era la manera de garantizarse unos ingresos para él y para su familia sin tener que pactar con nadie, compaginándolo con su trabajo político en defensa de la Revolución andaluza.

Jamás ostentó ningún cargo político a pesar de presentarse a cargos electos. Nos demostró que el trabajo político ni empieza ni acaba en las instituciones, sino en las calles. A lo largo de su vida evolucionó hasta devenir en un firme luchador por la libertad política y económica de su pueblo, y eso se puede afirmar no solo por muchas citas en su obra, sino por hacer del artículo 1º de la Constitución de 1883 santo y seña de su praxis. Un artículo que dice: “Andalucía es soberana y autónoma y no recibe su poder de ninguna autoridad exterior”. Nos preguntamos ¿por qué no puede serlo? Y la respuesta es que a la oligarquía que mandaba entonces y ahora no le conviene reconocer lo evidente; que Blas Infante murió como independentista andaluz y su vida y testimonio llenan de fuerza y contenido el ideal, el objetivo, de una Andalucía libre que, más pronto que tarde, será mayoritario en nuestro país.

Blas Infante no aspiraba solo a construir un nuevo Estado andaluz, sino un estado nuevo socialista, construido desde el anticapitalismo, el antifascismo y el antiespañolismo.

Blas Infante creía en la vía revolucionaria porque «la Revolución afirma el concepto de solidaridad y aumenta la potencia y felicidad humanas». Frente a la brutalidad oligárquica su consigna era «Comunismo Integral”, el comunismo de los comunistas “que aspiran a dar”, a entregar su vida a la causa del pueblo.

Para él era indivisible luchar por la dignificación de la cultura andaluza y el resurgir del pueblo andaluz, con luchar por la reforma agraria acabando así con el latifundismo impuesto por la conquista y colonización castellana.

Fue internacionalista, solidarizándose con los pueblos peninsulares y los pueblos de América, además de visitar en el penal del Puerto de Santa María en apoyo a los miembros del govern de la Generalitat encarcelados por rebelarse contra el rumbo oligárquico del gobierno republicano en 1934.

Sus aportaciones a la lucha por la liberación de los pueblos y al comunismo son notables. Subrayó que es fundamental educar desde la infancia en los valores comunistas. Destacó que el Comunismo se construye desde el amor ya que un comunista es para Blas «un ser humano que engrandece su vida para darla a toda la Comunidad» enlazando con la sentencia del Che Guevara «la primera virtud de un revolucionario es la compasión». Y además insistió en que ese comunismo había de hundir sus raíces en la propia historia de la Andalucía oprimida.

Hoy hemos recorrido los últimos kilómetros que hizo con vida Blas Infante para recordarlo en toda su dimensión de revolucionario. Hemos venido desde la plaza donde estaba el cine Jaúregui, lugar en el que estuvo recluido varios días, hasta este lugar donde fue asesinado y donde le negaron, moribundo, un vaso de agua antes de partir a la eternidad. Pero esta marcha también es un ejercicio para reafirmarnos en continuar su praxis revolucionaria, para confirmar que seguimos siendo fieles a sus ideas y vamos a continuar luchando para que un día el pueblo trabajador andaluz podamos gobernarnos en una República Andaluza, en la que Blas Infante Pérez de Vargas sea, esta vez sí, el padre de una nación que lo merezca, de una Andalucía libre y socialista.

¡¡¡Viva Blas Infante!!!

¡¡¡Viva Andalucía Libre!!!

Nación Andaluza – Sindicato Unitario de Andalucía – Centro Andaluz del Pueblo “José F. Rivera” de Huelva – Centro Andaluz del Pueblo “Blas Infante” de Granada – Centro Andaluz del Pueblo “Javier Verdejo” de Almería.