Nación Andaluza ante los 90 años del golpe de Estado fascista en el Estado español ¡Por un Bloque Popular Andaluz Antifascista!

Hoy se cumplen 90 años del golpe de estado fascista en el Estado español que dio paso a la denominada “Guerra Civil” y a un auténtico genocidio en Andalucía. El 18 de julio de 1936 instauró el Estado franquista y el régimen del 39-78: no podemos olvidar que la actual monarquía parlamentaria española es heredera del estado franquista. Con motivo de esta efeméride desde Nación Andaluza queremos señalar:

1º El golpe de Estado fascista impidió la discusión del Estatuto de autonomía para Andalucía (que se iba a realizar en septiembre de 1936) y a través del asesinato, la represión brutal y el exilio económico realizó un auténtico genocidio andaluz que el historiador G. Jackson calificócomo un “exterminio químico” de la población. Andalucía fue una de las naciones del Estado español más castigadas por la represión. Se han documentado 30.000 víctimas mortales -su número real podría llegar a 50.000- y hay más de 700 fosas comunes en todo el país. Un genocidio cuyo objetivo de clase era domar al Pueblo Trabajador Andaluz asesinando a sus sectores más avanzados que se sublevaban ante las tremendas injusticias que históricamente soportaba nuestro pueblo tras conquista castellana y especialmente a partir del siglo XIX, con las desamortizaciones que produjeron la entrega de más tierras a burguesía y nobleza.

2º Tras el 18 de julio se reafirma la división internacional del trabajo instaurada por el Gobierno de Madrid en el S,XIX, en la que a Andalucía se le asignaba una función de suministradora de mano de obra a la industria instalada en el norte. Los ingresos provenientes de la emigración de casi dos millones de andaluzas en el Estado francés, alemán u holandés son uno de los principales activos económicos con los que cuenta el Estado para las inversiones en la industria instalada en el norte peninsular y en Madrid. Hay una continuidad de la situación económica de Andalucía desde la génesis del incipiente capitalismo español tanto por la situación colonial prolongada en el tiempo como porque el Estado español es un instrumento de las burguesías, cuyos intereses se han mantenido por el control del Estado que la oligarquía ha practicado independientemente de la forma de Estado. 

3º El 18 de julio reavivó las “políticas asimilistas” -en palabras de Blas Infante- que los Reyes Católicos y posteriores monarcas castellanos pusieron en práctica. El exterminio del proletariado andaluz más avanzado políticamente- el que en noviembre de 1936 suscribía en Málaga un pacto que reclamaba que Andalucía accediera a su «derecho a la autodeterminación fundando órganos propios para gobernarse libremente» con las siglas UGT y CNT- fueron el caldo de cultivo para que estas políticas de “centralización” pudieran tener el éxito buscado. Se imponía la “unidad de destino en lo universal”, frase con la que el franquismo definía el Estado español, necesitaba de un apoyo y de una justificación histórica y cultural. El nacional-catolicismo franquista asumía una caricatura grotesca de la cultura popular andaluza como cultura de la “nación española”, convirtiendo a los ojos de los pueblos peninsulares lo andaluz en la representación de ese Estado franquista que aplastaba las culturas de los pueblos.

4º Frente a las lecturas que denominan estos hechos “Guerra Civil”, entendemos que lo ocurrido de 1936 al 39 no fue otra cosa que un episodio de la guerra de clases librada de la manera brutal con la que la burguesía defiende siempre sus privilegios capitalistas. Frente a quienes caracterizan este periodo como una lucha entre “dictadura y democracia” les recordamos que la actual monarquía parlamentaria española es heredera directa del Estado franquista y solo bajo el prisma de la lucha de clases se puede entender lo ocurrido en ese periodo. Frente a quienes pretenden mostrarnos dos bloques homogéneos: franquistas y republicanos, declaramos que los llamados al “Frente Popular” contra al fascismo y la ultraderecha solo pueden ser validos si se atienen a la táctica del Frente Único bajo la consigna del “gobierno obrero” que fue la tesis de la Internacional Comunista en su IV Congreso. Un frente definido como “la unidad de todos los trabajadores deseosos de combatir el capitalismo” en el terreno de la acción práctica que no implica ningún acuerdo programático con fuerzas burguesas ni reformistas de tipo alguno sino una unidad en la acción concreta. 

A 90 años de aquel 18 de julio desde Nación Andaluza reivindicamos la organización de la clase obrera para hacer frente a la deriva autoritaria mundial que estamos viviendo, teniendo en cuenta que su origen está en el capitalismo. La lucha contra el fascismo, tiene que ser la lucha contra el Capital y todos sus peones. Tiene que ser la lucha contra el chovinismo español, el patriarcado, el imperialismo y el sionismo. 

Si la ultraderecha, el españolismo y el autoritarismo avanzan el Pueblo Trabajador Andaluz no puede retroceder ni conformarse con opciones políticas reformistas que representen una “falsa tregua” ante la explotación capitalista. La deriva autoritaria del Estado español hay que frenarla con un Bloque Popular Andaluz Antifascista y en esta lucha hay que integrar los rechazos a la opresión nacional/colonial, social y patriarcal en una lucha común por una República Andaluza de Trabajadoras. 

¡Por un Bloque Popular Andaluz Antifascista!

Secretariado Permanente de la C.N. de Nación Andaluza.

Andalucía, 18 de julio de 2026.